El porqué de las Cosas

Seguramente algunos de mis lectores habrán echado de menos mis crónicas sobre temas diversos, especialmente económicos y empresariales, en el periodico local de Almendralejo "LA CAPITAL DE TIERRA DE BARROS"
Los cambios efectuados por el consejo de redacción y la dirección del medio hacían ya esporádica mi presencia en dicho periódico y ello no me permitía expresarme con la asiduidad que yo quisiera.
Por tanto, opté por una salida discreta y cambié de medio, pasando del medio escrito al medio virtual, que gracias a los blogs que ponen a nuestra disposición las nuevas tecnologías hacen de éste un medio más ágil y más libre.
Así, de paso, libro también a dicho periódico de la recriminaciones que desde ciertos ambientes se les han hecho llegar en alguna ocasión por mi a veces agresivas (según quien laspadezca) críticas de ciertas actuaciones de organismos y autoridades públicas.
No crean que no lo entiendo, porque a mí en su lugar también me molestaría que un personaje como yo, antaño abocado al silencio por sometimiento jerárquico, ahora que no tiene que rendir cuentas ante nadie ponga al descubierto los mangoneos de las autoridades municipales en determinados asuntos relacionados con el dinero público municipal.
Lo que pasa es que algunos tenemos una trayectoria (Dios mío, iba a decir un talante, líbreme Dios) y una actitud ante la vida muy alejada de las viejas maneras a que tan proclives han sido y siguien siendo nuestros gobernantes extremeños.
Otros sin embargo, apoltronados en el poder, siguen ejerciendo de caciques y pequeños dictadores y pretenden por todos los medios acallar al discordante e incluso aislarle socialmente para que nadie les escuche.
Pero como algunos somos tozudos y nos negamos a agachar la cerviz ante el poder, por un medio u otro nos seguiremos haciendo oir le pese a quien le pese.
Así que aquí me tienen de nuevo y sobre todo ahora sin miedo al veto. ¿Que consiguen cerrarme este espacio? Pues abriré otro y otro y otro si fuera necesario. Afortunadamente las nuevas tecnologías consiguen que la libertad de expresión haya sido una entelequia para pasar a ser una hermosa realidad.
Aquí me tendrán, más a menudo que antes y con temas más diversos. Y sobre todo con más libertad de expresión que antes.
Sólo me queda por último desearles a mis compañeros de la Capital la mejor de las suertes, a sabiendas de que me tendrán siempre a su disposición para aquello que mi modesta persona les pueda aportar. Y a ustedes desearles como siempre lo mejor. Gracias por leer este puñado de letras de este modesto emborronador de folios.
Hasta siempre.
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